Serene que te serenas con la serenidad de la noche,
que cautivas mis pesares y enalteces mis mayores males,
-¡fruto de actos carnales!-,
que con dolencia se hicieron banales,
y con tu llegada mi amada Serene…
en el olvido te serenaste.
Silencio provocaste con tus pies de bella errante,
al pasar por el pasaje de mi vida en blindaje,
-¡lujos y más lujos!-, todo de mármol,-¿todo de lucro?-,
pero con falta de vida, -¡sólo muerta delicia!-,
que con riquezas me envuelven pero no me retienen,
y tu llegada… durmiente Serene,
de especial tono a mi hogar diste esmalte,
…-¡que bello lo dejaste!-…
que bella mi Serene.
Mi bella Serene, el amor en mi clavaste,
con tu nombre he de plagiarte…-¡e imitarte!-,
aunque mi esencia no pueda,
y con intentarlo, en soledad sólo queda,
añorando tu llegada mi dulce sirena,
-¿por qué has partido y te llevaste la belleza?-,
que mi hogar luce en fealdad,
mis sirvientes buscan la piedad,
para la esperanza poder divisar,
y que junto a mi te veamos de vuelta,
amada mía… de ese inmenso mar.
Mi bella sirena que por Serene te llamas,
[…viajante de un barco de lágrimas…]
que por tu progreso de futuro, en mi provocas miles cosas,
-¡dejándome en la penumbra a solas!-
alejado de la vida… alejado de tu persona.
Ni en noches ni en días me consolas,
-¡sálvame de esta cacerola!-,
que de amargos condimentos…
con tristeza se cocina mi ropa.
Espero tu llegada
y que sea más pronta que remota,
que fantaseo con tu cuerpo… extraño tu aroma,
Serene amada mía, -¡ayer y ahora!-,
no me dejes a solas, que la esencia se agota…
y surge la agonía.
No quiero más lágrimas en mi facial,
no deseo tanto sufrir en mi copa de cristal,
que de vino placer… me despierta día a día,
y a recuerdos de Serene,
desata la delicia…
-¡de verte desnuda!-… otra vez amada mía.
Palabra Muerta
Me he desilusionado.
Una desilusión, es una espada que atraviesa cada espacio de tu ser. Es la compleja unión entre amargura, tristeza real y piadosa vergüenza.
Es capaz de llevarte a los senderos más oscuros de la mentalidad humana, y muchos no son capaces de lidiar con aquel sentir amargo, capaz de abatir la brillante plenitud del sol a medio día.
Nithael
Tu Amor.
Tu amor es el respiro indeleble, de un ciego indigente que fallece sobre el frió asfalto, sin que nadie sienta pena alguna, por un alma que sufrió durante toda su existencia.
Triste Melodía
Con el sonido tenue del piano en sus oídos,
Magdalena toma la copa de vino,
El dulce licor acelera sus latidos,
Sólo recuerda los años partidos.
Añora ahora encontrar el camino,
Que en las sombras se haya perdido,
Desea oler el aire matutino,
Que emanaba antes su cuerpo femenino.
Toma un cigarro algo envejecido,
Siente el humo envolviendo sus pulmones,
Ahora sabe que a otra ha elegido,
El que antes su lecho había compartido.
Siempre guiada por falsos rumores,
Agoniza en brazos de la soledad,
Recuerda tarde a esos antiguos amores,
Evocando grandes y viejos temores.
Su piel suda antigüedad,
Contempla en el espejo su oscura realidad,
Sabe que las marcas son en verdad,
Las huellas de una vida perdida en falsedad.
Sabe que su tiempo se está agotando,
Cada amanecer es un día menos de vida,
El tiempo aquel esta matando,
Una cara antes embellecida.
Solo recuerdos le quedan a magdalena,
Sus lágrimas siempre tienen el mismo tópico,
El vino no puede ahogar la pena,
Y piano reluce su música plena,
Entonando los versos de un sueño utópico.
Lágrima Letrada